Clarisse Nicoïdski, el poema sefardí, un lugar para las cosas más ciertas

El color del tiempo es un pequeño libro de poemas de 120 páginas, publicado por la editorial mexicana sextopiso. Como está dicho en la misma portada, el libro contiene los poemas completos de Clarisse Nicoïdski, (1938-1996) autora que vivió en Francia. Escribió novela, en frances, pero su producción poética, la de toda una vida, escrita en sefardí, fue muy escueta. Esto, por sí solo, haría ya sospechar un algo de verdad en sus poemas. Acercándome a los escasos ejemplos que circulan por la red, lo confirmo enseguida. Y entonces busco el libro, porque el libro y su voz, la textura del ladino, el sefardí, contiene la lengua y la traza de país que se llevaron consigo los judíos expulsados de España hace 500 años, porque el libro y un algo de resonancia secreta empezaron a tirar también de los hilos de mi cuerpo.

De pronto caigo en la cuenta de que mis últimas lecturas, las de estos dos meses, son todas de autores judios: Spinoza, Bergson, Mandelstam… y Meschonnic, que fue traductor de la Biblia y que realizó una apasionada labor de recuperación del ritmo original del hebreo. He ido dando saltos y enhebrando todos estos intereses sin tener conciencia del hilo que los unía, hasta hoy, al recuperar la voz sefardí de Clarisse Nicoïdski, al penetrar la dulzura de su íntima oscuridad.

Todos sabemos, pero vuelvo a contarlo. He abierto después de más de treinta años la breve historia de España de Pierre Vilar, que todavía conservo, y refresco su lectura, allí donde explica de qué manera la reconquista quebró la convivencia.

Cuando los Reyes Católicos suben al trono, hace ya siglo y medio que la influencia de los judíos en las altas esferas, y el trabajo más humilde de los artesanos y campesinos moros al servicio de los nobles cristianos, excitan la envidia de las clases populares de estirpe cristiana.”

El orgullo de origen, de limpieza de sangre, compensa en los vencedores de la reconquista, el temor de la superioridad material, demasiado sensible, del vencido.”

Me parece muy importante este enfoque, porque hay una tendencia que interpreta la historia bajo esa dualidad simple del poderoso frente al pueblo. Y todo es un poco más complejo. En este caso, el bajo clero, curas y frailes, cercanos al pueblo llano, aprovechando envidias de vecinos y mirando por su influencia, empujaron a las conversiones forzadas, en masa, y fueron el origen de movimientos populares violentos y matanzas, como las de los judíos en el Levante, en 1391.

Sobre esta base social quebrada, finalmente el poder termina decretando la expulsión de judíos y moriscos, y creando y sosteniendo durante varios siglos la inquisición, que tantos servicios de atroz limpieza estuvo ofreciendo, en este, y en otros terrenos.

Los judíos expulsados de España, los sefarditas, guardaron la oscuridad y su cruda nostalgia de un lugar para las cosas más pequeñas y ciertas del vivir, guardaron su origen en la lengua, en la intimidad de las palabras, en la voz baja, en la distancia corta de la confidencia, una lengua solo para decirse por dentro. Allí donde fueron, algunos guardaron, para el cuerpo, para casa, un tesoro casi intacto. Quinientos años después Clarisse Nicoïdski, con una textura de voz, tan semejante a la de entonces, recogiendo los hilos secretos del propio cuerpo escribe cosas como estas.

scrita

racha di la primer scrituria

palabra di una lingua pardida

aprovu intinderti

cuandu durmin lus ojus la cara la frenti

cuandu

no sos nada mas qui un barcu al fin di su viaje

nada mas qui una scrituria muda

…..

palabra de una lengua perdida

intento escucharte

cuando duermen los ojos la cara la frente

cuando

no eres más que un barco al final de su viaje

nada más que una escritura muda

………..

mi staré callada

adientru de mi

un candil inciendi gritus qui no savis sintir

mi arasgan

la sangri

y mi dexan in las manus tan quietas

esta ciniza quimandu

para destruyir

mi boca

mus quidaremus aquí

aspirandu

aspirandu qui nada venga

qui nungunu mus topa

tumaremus il tiempu in un djaru

lu biviremos

si quidarán quietas

mi voz y la tuya

stamus solus

ansia

cumiendo mi luz

biviendu mi soplo

mi arasgas

ni la curilada oscuridá

di mi pinser

di mi temblor

qui dizirás?

in tu boca

as palavras puedin ser piedras

i puedin ser palavras

qui dizirás?

…..

Ansia

comiendo mi luz

bebiendo mi soplo

me desgarras

en la colorada oscuridad

de mi pensar

de mi temblor

qué dirás?

en tu boca

las palabras pueden ser piedras

y pueden ser palabras

qué dirás?

…..

una mano tomó la otra le dijo no te escondas le dijo no te cierres le dijo no te espantes

una mano tomó la otra puso un anillo al dedo puso un beso en la palma y un puñado de amor

las dos manos se tomaron levantaron una fuerza para tirar paredes para abrirse los caminos ….. una manu tumo l´otra li dixu di no scundersi li dixu di no sararsi li dixu di no spantarsi

una manu tumo l´otra mitio un aniu al dedu mitiu un bezu in la palma i un puniadu di amor

la dos manus si tumarun aliviantarun una fuarza a cayersi las paredis a avrirsi lus caminus