Escucha: completamente di, vida mía.

El siguiente párrafo pertenece a un artículo de Juan Arnau sobre T. S. Eliot, publicado en El País el 4 de junio de 2021

«La emoción contemplada:
Eliot dejó dicho que la poesía es memoria inconsciente de una tradición. Su vibración es demasiado honda para que pueda oírla el ego (que se mueve entre lo superficial y lo subterráneo, no en lo profundo). De ella surge la “imaginación auditiva”, el oído capaz de escuchar el sonido primordial. Vibración y memoria son, en el fondo, una misma cosa. Un acontecimiento local, atado a la tierra y al paisaje, al tiempo y al espacio, donde reverbera el origen. Esa sensación de la sílaba y el ritmo “penetra mucho más debajo de los niveles conscientes de pensamiento y sensación, dando vigor a cada término; hundiéndose hasta lo más primitivo y olvidado, retornando a los orígenes y trayendo algo de vuelta, buscando el comienzo y el final”. El sonido como origen de lo manifiesto, con su función cosmogónica y creadora. Por eso el poema impacta antes de que el lector lo haya pensado. Tras la niebla de la retórica, el poema es encantamiento y participación en una música que, aparentemente, no está dirigida a nosotros.»

Y el siguiente texto reescribe un poema de La extensión:

Habría que parar un instante. Tú misma parar y así escucha. El último autobús que alborota con sus hierros se pierde al final de la calle. Habría que apagar el televisor y la pantalla que frunce con su dedo deslizante la frente y las arrugas.

Permanece así, tumbada junto a mí, amiga mía, mi vida, y escucha en el silencio de estas horas una sustancia agria que parece verdad.

No faltará quien apague la luz para que luego despiertes dentro de la garganta, completamente a oscuras y en la boca, irremediable y sola en la madrugada animal.

Pero es solo atravesando devastación que naces otra vez en cada instante. Es sonido real ese temblor de nacer afuera cada vez que puedes. No hay nada dentro. No hay más que piel para decir. Di así. No hay ninguna otra profundidad más que escuchar. Completamente temblar afuera de ti. Di así, y escucha a solas y a oscuras, vida mía, ese temblar que se extiende y te alarga desprendida de ti por las calles con sus hierros.