Un verso de Javad Nurbakhsh

Toda una vida recostado en tu umbral:

el secreto, la entrada,

un hombro donde apoyarse,

el tacto en sombra,

el ardido amor en el ascua de la espera.

Cuando ya el mediodía despeja con su luz

la umbrosa estancia de toda una vida

en penumbra,

has leído en el diwan:

«qué cerca de mi está tu clemencia».

Y así es, entre muros, a la entrada,

bajo un sol que solamente mira

en lo escondido,

donde suena cada corazón tan cerca,

donde el hombro, donde apoyarse aún,

donde la confianza es el secreto.