Dónde y por qué este libro

Cuando sentí acabado el libro, surgió también la necesidad de ofrecerlo. Pensaba en un principio que el lugar de estos poemas era la voz. No los veía publicados. Y por ahí empecé a indagar. Sin embargo, como consecuencia de experimentarlos con la voz, empecé a apreciar los poemas desde un lugar muy distinto al de la escritura. Esto me sorprendió. Sentía como si los poemas no fueran míos, sentía que me abrían a un espacio para el que no tengo otro adjetivo que limpio. Quise entonces ofrecer el libro en papel.

Ahora ya me atrevo a afirmar que el libro es muy hermoso. Pero su belleza no la aportan los poemas en sí mismos, sino la entrega de quien se acerca a ellos. El único valor de este libro consiste en que alguien quizás pueda tocar algo hermoso dentro de sí… quizás algo podría mostrarse en su propia voz.